Respetable Logia Simbólica
N° 336
Or∴ Ciudad de México

Publicaciones
La revista oficial de Jerusalem #336. Estudio, simbolismo y tradición.

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Cámara Cero
Reflexión, diálogo y divulgación. Donde cada conversación comienza antes de que se encienda la cámara.

Actividades
Encuentros, conferencias y actividades abiertas al público.


Memoria
Registro visual de la vida fraternal de Jerusalem #336.
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Quiénes Somos
Desde 2008, construyendo fraternidad y unidad.
Jerusalem No. 336 nació en un periodo de tensiones dentro del entorno masónico, marcadas por diferencias entre distintas corrientes rituales y formas de entender la práctica de la masonería.
Ante este escenario, un grupo de miembros decidió impulsar una logia con una visión más abierta y plural. No se trataba de cambiar únicamente el lugar de reunión, sino de replantear la manera de convivir, trabajar y ejercer la fraternidad.
Su principio fundacional fue claro: colocar la unidad por encima de las diferencias rituales y reconocer la misma dignidad en cada integrante, sin importar su afiliación o posición dentro de la organización.
Bajo la dirección de Sergio Cherbowski Lask, y con la orientación de Sergio Fishleder Rudoy y Jorge Bessudo Kalmar, comenzó formalmente el proceso de fundación. Durante esta etapa, el investigador masónico León Zeldis respaldó el proyecto y propuso el nombre Jerusalem, entendido como símbolo de encuentro, diversidad y profundidad histórica.
En junio de 2008, la logia inició sus actividades bajo el lema que aún permanece en su escudo: Fraternidad y Unidad. Desde entonces, Jerusalem ha defendido una idea sencilla: el conocimiento debe compartirse, la autoridad debe entenderse como servicio y el crecimiento individual sólo adquiere sentido cuando contribuye al desarrollo colectivo.
A lo largo de su historia, la logia ha trabajado en distintos espacios y ha atravesado periodos de adaptación, diferencias internas y reconstrucción. Cada etapa reforzó una convicción: la cohesión de una comunidad no depende del edificio que ocupa, sino del compromiso de quienes la integran.
La pandemia de 2020 representó uno de sus mayores desafíos. Mantener la continuidad a distancia y recuperar después la convivencia presencial exigió revisar dinámicas, reconstruir vínculos y actualizar su visión compartida.
Hoy, Jerusalem No. 336 se reconoce como una logia madura, pero en constante transformación. Su propósito sigue siendo formar hombres capaces de reflexionar, actuar con responsabilidad y comprender que la fraternidad no significa uniformidad, sino equilibrio entre libertad, respeto y compromiso común.
Su historia no está cerrada. Jerusalem continúa construyéndose a partir de la voluntad de preservar, en el tiempo, los principios que le dieron origen.

Comunicación
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